Mucha fe, calor y buena música
Banda de cabecera de muchos, respetada por otros tantos y
disfrutada por todos, los liderados por Mike Patton se presentaron en una
calurosa noche de martes en el Micro Estadio Malvinas Argentinas para delirio
de unas 7000 personas que cantaron, saltaron y sudaron desde el primero al
último tema.
Con el escenario de punta en blanco, con los aditamentos de
una gran bola de boliche colgando en el centro y flores y plantas en todo el
tablado, cuando minutos pasaban de las 21:30hs Roddy Bottum, Mike Bordin, Billy
Gould, Mike Patton y Jon Hudson salieron a escena con Woodpecker from Mars, en
la que se escucho algún fraseo del Delilah de Tom Jones. Todos también vestidos
de blanco, mientras entre el público predominaban las chicas en musculosa o los
chicos sin remeras, ya que el calor era cada vez mayor.
Land of Sunshine, Be
Agresive y Midlife Crisis fue la trifecta inicial de un show que fue
contundente. Un estadio repleto coreaba cada una de las canciones y el campo se
movía cual sabana siendo tendida, al unísono. Caffeine precedió a la versión en
español de Evidence, la cual aparecía en la versión japonesa de King for a day,
Fool for a Lifetime y con la cual suelen deleitarnos en cada una de las ultimas
visitas a nuestro país.
La ductilidad de la voz de Patton para pasar de la estrofa más
suave al más gutural de los gritos y su enorme carácter como frontman se
sumaban al virtuosismo del resto de la banda. Bordin en la batería, Gould en las cuatro
cuerdas, Bottum en las teclas y Hudson en la guitarra también descollan,
aportando cada uno su momento dentro de la maquinaria FNM.
En la noche seguirían Last cup of sorrow, Cuckoo for caca y
la ya clásica balada Easy de los Commodores. La banda también bromeaba con la
gente en español, tanto Patton como Bottum hablan español, haciendo chistes
como “¿Hace frío? Entonces vamos al concierto de Ringo Starr”, así como
nombraron a Charly García cuando la gente gritaba “Faith No More, Faith No
More”, ya que el legendario músico argentino también es conocido como Say No
More y parece que esto llego a oídos de
los de San Francisco.
Se venia la recta final en el set del grupo y tras la
balada, era tiempo de volver a la potencia, y así fue como sonó Digging the
grave, antes de Ashes to ashes. La potente versión de The gentle art of making
enemies, así como King for a day precedieron a las últimas dos canciones del
show, antes de los bises: el viejo y querido Epic y Just a man.
El regreso fue con un tema desconocido y con el primer hit
de la banda: We care a lot, con el que se volvieron a despedir, mientras las
flores que adornaban el escenario fueron arrojadas a la gente cual obsequio.
Pero no sería el cierre de la noche, ya que aún nos quedaba una sorpresa, ya
que retornaron por segunda vez, para deleitarnos con un cover de Burt
Bacharach, This guy´s in love with you, con el que, y ahora si, se despidieron
definitivamente de la Argentina.
Un set list que recorrió toda su carrera, una performance
ajustadísima, paredes y cuerpos empapados y un publico que estaba entregado
desde el momento en el que ingresaba al estadio fueron el resultado de una
noche que será recordada por todos los allí presentes esperando un nuevo
regreso, aunque el mismo sea difícil ya que pareciera que se viene un nuevo
párate en la historia del grupo. ¡Tengamos fe, que todo puede suceder!
Crónica por Aníbal Levaggi. Fotos: Lujan Islas fotografía.






1 comentario:
mirá vos todo lo que me perdí.... buenas descripciones!... peluche
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